Ayer en uno de esos momentos de lucidez en un viaje en autobús recorde mi vida con la Encarta.
Qué felices eramos! Una herramienta ahora muerta, desterrada por el huracán Wikipedia. Nuestra vida antes y después de la Encarta. Y es que a la hora de hacer un trabajo todos acudiamos a ese CD ROM que nos salvaba la vida. Y siempre querías tener la última versión para poder tener el mejor trabajo de clase. Ya no usamos CD ROM, ni Encartas ni Enciclopedia Larousse... Cómo cambian los tiempos!
Qué felices eramos! Una herramienta ahora muerta, desterrada por el huracán Wikipedia. Nuestra vida antes y después de la Encarta. Y es que a la hora de hacer un trabajo todos acudiamos a ese CD ROM que nos salvaba la vida. Y siempre querías tener la última versión para poder tener el mejor trabajo de clase. Ya no usamos CD ROM, ni Encartas ni Enciclopedia Larousse... Cómo cambian los tiempos!
Ya no usamos tampoco el ;mañana te llamo al timbre y bajas', ahora es, 'te wasapeo y vemos a ver', no leemos los periódicos, leemos los Twitts. No revelamos carretes de fotos, las colgamos en Facebook...
Todos estos cambios de manera tan rápida me hacen sentir que me estoy haciendo mayor... y que
las cosas nunca volverán a ser como lo fueron, que los tiempos cambian y es 'renovarse o morir'.
Cuando las televisiones no iban con mando a distancia, y se cambiaba de canal con una ruleta o pretando botones que hacían un ruido horroroso y se clavaban en las entrañas de la televisión.
Los niños ya no juegan a 'polis y cacos', ahora se juega al Zelda. No se ven programas infantiles, se chatea con los amigos. No se alucina, se flipa.
Y esque, amigos, el mundo gira más rápido de lo que podemos casi asimilar. Abróchense los cinturones, porque vienen curvas.
las cosas nunca volverán a ser como lo fueron, que los tiempos cambian y es 'renovarse o morir'.
Cuando las televisiones no iban con mando a distancia, y se cambiaba de canal con una ruleta o pretando botones que hacían un ruido horroroso y se clavaban en las entrañas de la televisión.
Los niños ya no juegan a 'polis y cacos', ahora se juega al Zelda. No se ven programas infantiles, se chatea con los amigos. No se alucina, se flipa.
Y esque, amigos, el mundo gira más rápido de lo que podemos casi asimilar. Abróchense los cinturones, porque vienen curvas.



