Esta frase mágica de 'hágalo usted mismo', puede o :
1: llevarte a la frustación más absoluta al ver que eres total y absolutamente incapaz de poner en pie esa santísima estantería de 3 baldas del IKEA, sí monísima pero imposible de montar, o de doblar esa magnífica tienda de acampada, que tan cierto como que se monta en 5 segundos, es que se desmonta en 5 horas.
2: tener un buen resultado (véase en 1 de cada 100 casos)
Y será entonces cuando te des cuenta de que te sientes engañado, humillado y ninguneado, y todo por ese intento de sentirte útil haciendo cosas que no necesitas.
Las estanterías siempre han sido montadas, años y años por sus creadores, artesanos con experiencia, y las tiendas de campaña, deberían tener una 'campaña' de concienciación de lo malas que pueden ser para la salud, cuando a 40 grados, en medio de un camping en Alburquerque o Cuenca, se desata una lucha cuerpo contra tela, donde lo más posible es que acabes metiendo la tienda de campaña dentro del coche como buenamente puedas antes de que se pase la hora de salida del camping, y encima, te hagan pagar un día más, por tu grandiosa idea de innovar y comprar cosas que se montan tan rápido y se desmontan... con paciencia, mucha paciencia.
También están las que , como yo, intentan cambiar de look ahorrándose el paso por la peluquería. Y no es que sólo quieran cambiar el color de pelo, esque encima intentan hacerse mechas... el resultado, el tigre de Frosties de Kelloggs...
Eso sí, no dejéis de intentarlo. La excepción confirma la regla. Para los menos intrépidos: evitad los arrebatos de sentirse útil.
Suerte para los osados
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