Estar trabajando en un sitio, y sentirte inservible... además de frustrante, me está empezando a deprimir muchísimo. Ya no tengo ganas de ir al trabajo como las tenía antes, porque haga lo que haga, para ellos nunca es suficiente.
No debe ser fácil estar al cargo de una empresa, y menos cuando se maneja tanto dinero, eso, lo puedo entender. Lo que no entiendo es porqué en vez de empezar preocupándose por los empleados, en vez de por el dinero, se preocupan nada más que por servir y servir y servir, como si fueramos máquinas, y queridos míos, no lo somos.
Nunca he estado al cargo, y seguramente también perdería los nervios mil veces, pero de verdad, creo que lo más imporatante es preocuparte por quien te hace ganar el dinero, que antes de los clientes, están los empleados, sin ellos, no das servicio.
Me encantaría saber cuántos de mis jefes saben de qué color tengo los ojos, o si estudié algo en mi país, si tengo hermanos... seguramente casi ninguno lo sepa y a ninguno le importe. Ahí está el error, porque somos personas, y da igual el trabajo, ya sea sirviendo hamburguesas, limpiando retretes o en un alto cargo en cualquier empresa... somos personas, y eso se olvida cuando hay dinero por medio... me entristece tanto...
Y sé que no debería ponerme a llorar en medio del trabajo, porque les hago ver que soy débil, pero juro que a veces me encantaría poder desaparecer de allí, no volver más... si lo hago, creeme que es porque necesito ese dinero para vivir... y como yo, tanta otra gente que seguro se siente así...
Yo por mi parte, seguiré siendo persona.
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